|
|
Ayer,
dividí mi sueño
- mientras andaba su
camino -
cortaba lo que no
debería quedarse
de él.
Mientras andaba,
dejé mis fuertes
carcajadas
detrás de mi,
y crucé hasta la otra
orilla
después de quitarme la
sonrisa,
ya andaba sin el poema
sin el amor,
entonces vi mi cuerpo
aún lleno de deseo,
no dudé en tirarlo en
el umbral de la puerta
y entrar sin él.
Y soñé:
que la víctima,
mis múltiples víctimas
vendrían por la tarde
y contarían
mis pecados. |