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(4)
En el avión
se secaban mis labios
y antes de lamérmelos
con la lengua
tus labios
se los acercaron
para quitarme el
ardor.
(5)
Me molesta
que me entienden mal,
cuando escribo sobre
ti
y me molesta también,
que
no entienden
las preocupaciones
de mi boca
por ti.
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(1)
Aquella,
es lo que me trasnochó
y tú estás más lejos,
aunque estás cerca de
mi.
(2)
Qué bonito
si no digamos adiós
si no caen las
lagrimas.
Qué bonito
si el corazón recrea
su esplendor,
mientras nuestros
labios
vuelan sobre una nube
pasajera.
¡Qué bonito!
(3)
En el aeropuerto
todas las caras nos
vigilan
y teníamos de
cuidarnos
el olor del placer
en las plumas de
nuestras manos.
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